Cuando a uno le mueve fundamentalmente el cariño, no debe perder la objetividad. Y eso es lo que intento al hacer esta semblanza de "la Yolandita", con el "la" por delante, como buen riojano que soy. Pues ella es una corredora disciplinada, muy regular y que aunque se queje mucho en las carreras y en los entrenamientos, da todo lo que tiene, igual en las carreras que en su vida no-atlética.
Siempre nos ameniza con sus risas, nos cuenta las últimas y nos ayuda a todos con su buen humor y su buena compañía a hacer que esos entrenemaintos mañaneros, tan duros algunos días, sean muchísimo más llevaderos. No cambies, rubita. Y si lo haces... ¡a mejor!.
Pepe Ruano, 7 de mayo de 2007